
Las negociaciones formales para el establecimiento de un acuerdo de libre comercio entre Haití y República Dominicana aún no despegan por la pretensión del vecino país de gravar con altos aranceles cinco productos dominicanos.
Esos productos, de acuerdo con el jefe negociador técnico del EPA (Acuerdo de Asociación Económica CARIFORO-Unión Europea) por parte de la Comisión Europea, Américo Beviglia-Zampetti, son pollos, huevos, leche, harina y acero, según consta en una información contenida en la página web de la Cámara de Comercio Domínio-Haitiana. Para esos renglones, Haití ha solicitado que paguen el arancel consolidado a nivel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para poder ingresar a su mercado.
La presidenta de la Cámara de Comercio Domínico-Haitiana, Rosa María García, a pesar de asegurar que los gobiernos haitiano y dominicano “buscarán una solución que sea positiva para ambas partes de la isla”, expresó que hasta ahora no se ha hecho la negociación del tratado de libre comercio entre ambos países.
“Muchas veces nosotros estamos cerrados en una nube de laureles y no entendemos que mientras estemos con una actitud agresiva hacia nuestro socio comercial más importante, donde la balanza comercial es importante para nosotros, vamos a lograr menos, y mientras tanto, otros empresarios de otros países invadirán ese mercado y nos lo tomarán”, comentó García.
Sostuvo que aún se graven los mencionados productos, República Dominicana sería beneficiada si establece un tratado de libre comercio con Haití.
De acuerdo con datos del Centro de Exportaciones e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD), el intercambio comercial entre Haití y República Dominicana actualmente sobrepasa los US$400 millones al año.
Hay aparente apatía a tratados
En círculos empresariales y económicos dominicanos se estima que Haití no tiene mucho interés en firmar acuerdos comerciales, porque por su condición de país más pobre del continente goza de ciertas condiciones de aplicación unilateral, que no le obligan a conceder reciprocidad.
Se cita que sus exportaciones a los EE.UU. y a la Unión Europea ingresan libres de aranceles en más de un 90 por ciento.
Haití pertenece al programa privilegiado Esperanza Uno y Dos, de los Estados Unidos, que le da facilidades extraordinarias a su industria alimenticia, y goza de la clasificación de Naciones Unidas de País Menos Adelantado (PMA), la cual le representa privilegios en todo tipo de comercio, menos en armas.
Al ser beneficiaria de todos esos tratamientos preferenciales que no implican reciprocidad, Haití, al parecer, no ve ninguna ventaja en firmar un acuerdo como el EPA o un tratado de libre comercio con la República Dominicana, porque de hacerlo sí tendría que asumir las condicionalidades propias de esos pactos, además de los aspectos recíprocos que contienen los convenios.
Se asocia esa aparente falta de interés de la parte haitiana al hecho de que participó en las discusiones y negociaciones para el EPA, pero no lo ha firmado, aunque puede hacerlo cuando quiera.
Para hacer el pacto
La directora de Comercio Exterior (Dicoex), de la Secretaría de Industria y Comercio, Yahaira Sosa Machado, a través de un comunicado indicó que uno de los más importantes aporte del EPA es que abre la posibilidad de iniciar un proceso que lleve a la formalización del intercambio comercial entre República Dominicana y Haití, pero que para que pueda iniciarse ese proceso, el vecino país deberá primero firmar ese acuerdo comercial, que ya ha sido suscrito por el resto de los países de Cariforo (Los 15 países que integran el Foro del Caribe).
Dijo que una vez Haití firme y forme parte del EPA, se otorgará certidumbre jurídica a las relaciones comerciales entre ambos países.
Esos productos, de acuerdo con el jefe negociador técnico del EPA (Acuerdo de Asociación Económica CARIFORO-Unión Europea) por parte de la Comisión Europea, Américo Beviglia-Zampetti, son pollos, huevos, leche, harina y acero, según consta en una información contenida en la página web de la Cámara de Comercio Domínio-Haitiana. Para esos renglones, Haití ha solicitado que paguen el arancel consolidado a nivel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para poder ingresar a su mercado.
La presidenta de la Cámara de Comercio Domínico-Haitiana, Rosa María García, a pesar de asegurar que los gobiernos haitiano y dominicano “buscarán una solución que sea positiva para ambas partes de la isla”, expresó que hasta ahora no se ha hecho la negociación del tratado de libre comercio entre ambos países.
“Muchas veces nosotros estamos cerrados en una nube de laureles y no entendemos que mientras estemos con una actitud agresiva hacia nuestro socio comercial más importante, donde la balanza comercial es importante para nosotros, vamos a lograr menos, y mientras tanto, otros empresarios de otros países invadirán ese mercado y nos lo tomarán”, comentó García.
Sostuvo que aún se graven los mencionados productos, República Dominicana sería beneficiada si establece un tratado de libre comercio con Haití.
De acuerdo con datos del Centro de Exportaciones e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD), el intercambio comercial entre Haití y República Dominicana actualmente sobrepasa los US$400 millones al año.
Hay aparente apatía a tratados
En círculos empresariales y económicos dominicanos se estima que Haití no tiene mucho interés en firmar acuerdos comerciales, porque por su condición de país más pobre del continente goza de ciertas condiciones de aplicación unilateral, que no le obligan a conceder reciprocidad.
Se cita que sus exportaciones a los EE.UU. y a la Unión Europea ingresan libres de aranceles en más de un 90 por ciento.
Haití pertenece al programa privilegiado Esperanza Uno y Dos, de los Estados Unidos, que le da facilidades extraordinarias a su industria alimenticia, y goza de la clasificación de Naciones Unidas de País Menos Adelantado (PMA), la cual le representa privilegios en todo tipo de comercio, menos en armas.
Al ser beneficiaria de todos esos tratamientos preferenciales que no implican reciprocidad, Haití, al parecer, no ve ninguna ventaja en firmar un acuerdo como el EPA o un tratado de libre comercio con la República Dominicana, porque de hacerlo sí tendría que asumir las condicionalidades propias de esos pactos, además de los aspectos recíprocos que contienen los convenios.
Se asocia esa aparente falta de interés de la parte haitiana al hecho de que participó en las discusiones y negociaciones para el EPA, pero no lo ha firmado, aunque puede hacerlo cuando quiera.
Para hacer el pacto
La directora de Comercio Exterior (Dicoex), de la Secretaría de Industria y Comercio, Yahaira Sosa Machado, a través de un comunicado indicó que uno de los más importantes aporte del EPA es que abre la posibilidad de iniciar un proceso que lleve a la formalización del intercambio comercial entre República Dominicana y Haití, pero que para que pueda iniciarse ese proceso, el vecino país deberá primero firmar ese acuerdo comercial, que ya ha sido suscrito por el resto de los países de Cariforo (Los 15 países que integran el Foro del Caribe).
Dijo que una vez Haití firme y forme parte del EPA, se otorgará certidumbre jurídica a las relaciones comerciales entre ambos países.


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