
El viernes culminó la semana internacional del agua y el mundo se prepara para enfrentar escasez y precios altos por el líquido, en el país también enfrentamos la crisis y para salir de ella hay que proteger los recursos criollos.
Apoyar sin condiciones el programa de rescate del cinturón verde, principal pulmón ecológico de la ciudad del gran Santo Domingo y puesto en marcha por el secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, doctor Jaime David Fernández Mirabal, es un deber moral y humano de todos ciudadanos conscientes pues la reducción de más de 100 kilómetros cuadrados de área verde en pocos años, constituye una afrenta para los dominicanos. Más aún, la creación misma del cinturón verde, ha tenido como objetivo estratégico garantizar el abasto de agua a la población y proteger los dos principales asentamientos humanos de los terribles daños de salud derivados de causas ambientales.Las nuevas generaciones deben saber que en el cinturón verde existen los recursos de agua que pasan por la ciudad y los manantiales que lo originan, como son la importantes zonas de humedales, ríos, arroyos, lagunas, manglares, y especies botánicas representativas del bosque húmedo tropical, de inmenso valor científico y que forman parte de este patrimonio natural. Afortunadamente, gran parte de ellas está siendo rescatada poco a poco por medio ambiente y grupos de ambientalistas, empresarios y comunitarios.Es un gran aporte de la actual gestión ambiental, el plan de recuperación del Cachón de la Rubia, principal balneario de agua dulce del Municipio del Santo Domingo Este. Este importante parque no sólo representa lo urbano municipal, recreativo, ecológico, sino que representa avances tanto científicos como educativos pues contribuye a contrarrestar los efectos negativos del cambio climático (que, como ya sabemos, son la consecuencia del calentamiento global del planeta y el incremento desproporcionado de los Gases de Efectos Invernaderos (GEI), en los dos principales asentamientos humanos del país: la ciudad de Santo Domingo y la nueva provincia.Otro punto a favor de esta importante obra de conservación es que incrementará la conciencia pública acerca de los problemas ambientales locales y mundiales. Este plan de recuperación ambiental de Santo Domingo y la Nueva Provincia, generará mayor confianza, devolviéndole un espacio natural a las culturas milenarias originales y nativas de las zonas.
Las distintas especies
El programa ha implementado la siembra de árboles de diferentes especies como el Mamey (Mammea americana), el Capá de Sabana (Petitia domingensis), la Mara (Callophyllum calaba), la Ceiba (Ceiba pentandra), el Icaco (Chrisobalanus icaco), la Cordia o Capá Prieto (Cordia alliodora), la Caoba (Swietenia mahogani), la Palma Real (Roystonea hispaniolana), el Copey (Clussea rosea), el Pino Macho (Zantoxyllum flavum), la Pensa (Cythaerexilum fruticosum), el Samán (Samanea saman). Además, creará las condiciones para el desarrollo del turismo urbano, deportivo, acuático, recreativo y de investigación, partiendo de la recuperación del patrimonio natural.
Apoyar sin condiciones el programa de rescate del cinturón verde, principal pulmón ecológico de la ciudad del gran Santo Domingo y puesto en marcha por el secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, doctor Jaime David Fernández Mirabal, es un deber moral y humano de todos ciudadanos conscientes pues la reducción de más de 100 kilómetros cuadrados de área verde en pocos años, constituye una afrenta para los dominicanos. Más aún, la creación misma del cinturón verde, ha tenido como objetivo estratégico garantizar el abasto de agua a la población y proteger los dos principales asentamientos humanos de los terribles daños de salud derivados de causas ambientales.Las nuevas generaciones deben saber que en el cinturón verde existen los recursos de agua que pasan por la ciudad y los manantiales que lo originan, como son la importantes zonas de humedales, ríos, arroyos, lagunas, manglares, y especies botánicas representativas del bosque húmedo tropical, de inmenso valor científico y que forman parte de este patrimonio natural. Afortunadamente, gran parte de ellas está siendo rescatada poco a poco por medio ambiente y grupos de ambientalistas, empresarios y comunitarios.Es un gran aporte de la actual gestión ambiental, el plan de recuperación del Cachón de la Rubia, principal balneario de agua dulce del Municipio del Santo Domingo Este. Este importante parque no sólo representa lo urbano municipal, recreativo, ecológico, sino que representa avances tanto científicos como educativos pues contribuye a contrarrestar los efectos negativos del cambio climático (que, como ya sabemos, son la consecuencia del calentamiento global del planeta y el incremento desproporcionado de los Gases de Efectos Invernaderos (GEI), en los dos principales asentamientos humanos del país: la ciudad de Santo Domingo y la nueva provincia.Otro punto a favor de esta importante obra de conservación es que incrementará la conciencia pública acerca de los problemas ambientales locales y mundiales. Este plan de recuperación ambiental de Santo Domingo y la Nueva Provincia, generará mayor confianza, devolviéndole un espacio natural a las culturas milenarias originales y nativas de las zonas.
Las distintas especies
El programa ha implementado la siembra de árboles de diferentes especies como el Mamey (Mammea americana), el Capá de Sabana (Petitia domingensis), la Mara (Callophyllum calaba), la Ceiba (Ceiba pentandra), el Icaco (Chrisobalanus icaco), la Cordia o Capá Prieto (Cordia alliodora), la Caoba (Swietenia mahogani), la Palma Real (Roystonea hispaniolana), el Copey (Clussea rosea), el Pino Macho (Zantoxyllum flavum), la Pensa (Cythaerexilum fruticosum), el Samán (Samanea saman). Además, creará las condiciones para el desarrollo del turismo urbano, deportivo, acuático, recreativo y de investigación, partiendo de la recuperación del patrimonio natural.


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